mayo 30, 2017

La tierra o sustrato que vayamos a utilizar para nuestro cultivo es uno de los factores más decisivos que afectarán a los resultados de nuestro huerto. Hemos de asegurarnos que nuestra tierra tiene las siguientes propiedades:

  • Una porosidad elevada que favorezca el crecimiento de las raíces de las plantas.
  • Una alta aireación que permita eliminar el excedente de agua y aportar aire a las raíces.
  • Una correcta retención de agua por parte del sustrato para que no se seque demasiado rápido.
  • Un PH (factor de acidez) correcto para el cultivo de hortalizas (entre 6 y 7).
  • Un correcto almacenamiento de nutrientes que nos aporten a corto, medio y largo plazo (evitar fertilizantes químicos).
  • La máxima ligereza posible para no sobresaturar de peso nuestro huerto y nuestra terraza, así como favorecer el que podamos moverlo en caso de necesidad.
  • Un correcto aporte de nutrientes de forma natura, completa y en equilibrio.

Lo más habitual es que nos acerquemos por nuestra tienda de jardinería u horticultura habitual y compremos unos sacos de sustrato para horticultura. Ten cuidado por que ciertos estratos para jardinería, sobre todo los de flores, no son buenos para el cultivo de hortalizas.


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